Yaundé, CAMERÚN (Agencia Fides, 07/11/2018) – Fueron liberados los 79 estudiantes de la
Presbyterian Secondary School di Bamenda, capital de una de las dos
regiones anglófonas de Camerún, la del noroeste, quienes fueron
secuestrados el 5 de noviembre. Según las
noticias recibidas por la Agencia Fides, en horas de la noche, los
menores fueron llevados por sus secuestradores en las adyacencias de una
iglesia presbiteriana cerca de Bamenda y, luego, liberados. Un portavoz
de la Iglesia presbiteriana dijo que los muchachos, de 11 a 17 años,
"parecen cansados y psicológicamente extenuados”. El representante
presbiteriano posteriormente lanzó un llamamiento a los secuestradores
para que liberaran a los tres miembros del personal de la escuela que
aún están en sus manos. Los secuestradores presuntamente pertenecen a un
grupo secesionista anglófono, los “Amba boys”, sospechosos de haber
cometido recientemente otros secuestros de escolares, inmediatamente
liberados a cambio de un rescate de 2,5 millones de francos CFA (unos
4.000 dólares estadounidenses).
Debido al secuestro, la dirección de la escuela decidió enviar a sus 700
alumnos a sus casas y suspender las clases, confirmando que la
seguridad de los alumnos y del personal de la escuela "no está
garantizada por el Estado mientras los grupos armados los atacan y
secuestran continuamente”. Desde hace más de un año, las zonas del
noroeste y del suroeste de Camerún están sometidas a la inestabilidad
provocada por los separatistas de habla inglesa, que proclamaron la
secesión del resto del país y la creación de un Estado independiente,
llamado Ambazonia. La violenta represión de los
militares y los enfrentamientos entre ellos y los diversos grupos
secesionistas han causado la muerte de cientos de personas. Además, más
de 200.000 civiles han abandonado las dos regiones para escapar de la
violencia y la inestabilidad.
En septiembre, en vista de las elecciones presidenciales celebradas en
octubre, los dirigentes religiosos del Camerún pidieron al Gobierno y a
los partidos políticos que dieran prioridad en sus programas a la
resolución de la crisis y a la vuelta a la normalidad en el noroeste y
el suroeste. El llamamiento fue firmado por el presidente de la
Conferencia Episcopal Nacional de Camerún, monseñor Samuel Kleda,
arzobispo de Douala; el reverendo Fonki Samuel Forba, del Consejo de
Iglesias Protestantes de Camerún; y el jeque Oumarou Malam, del Consejo
Superior Islámico de Camerún.