Bangalore, INDIA (Agencia Fides, 13/09/2017) – “El homicidio premeditado de Gauri Lankesh
es un ultraje sin precedentes a la nación y provoca rabia, shock y
tristeza. Gauri representaba lo mejor de una India libre y sin miedo,
que respeta los derechos de sus ciudadanos, que celebra el pluralismo y
sobre todo defiende los valores más altos de la democracia. Gauri tenía
el coraje de denunciar las fuerzas extremistas hindúes de Sangh Parivar,
consideraba inicuo el sistema de castas, luchaba por la emancipación de
las mujeres, por los pobres y por los marginados, contra toda
injusticia”: lo dice a la Agencia Fides el jesuita indio p. Cedric
Prakash, que trabaja actualmente en el Jesuit Refugee Service, hablando
del asesinato de la periodista y activista india Gauri Lankesh,
asesinada durante la noche del 5 de septiembre en Bangalore por unos
sicarios no identificados. La mujer era conocida pro sus posiciones
críticas hacia el nacionalismo y el extremismo hindú.
El p. Prakash comenta que, a pesar de la gran perdida, “no todo se ha
perdido”: “El homicidio de Gauri ha suscitado gran indignación en la
sociedad y ha reunido a mujeres y hombres de diferentes comunidades,
religión y clase social, que han proclamado manifestaciones y reuniones
públicas en muchas ciudades importantes de la India. El 12 de septiembre
más de 50.000 personas se reunieron en Bangalore en una manifestación
para protestar contra el asesinato de Gauri, ensalzando ‘Larga vida a
Gauri’. Esta unidad visible y locuaz debe continuar”.
El asesinato de Gauri, señala el jesuita, demuestra que los violentos
que la han eliminado “son unos bellacos, ya que, en el anonimato, han
asesinado a una mujer desarmada; tiene fuerza y dinero para eliminar a
cualquiera que no acepte su agenda fascista; tienen miedo de la verdad,
de personas rectas y valientes como Gauri; buscan coartadas y fomentan
la división en la sociedad; desprecian los derechos y la libertad
garantizada en la Constitución de la India”. Además el p. Prakash
recuerda “el trolling y el veneno que ha inundado Gauri en los medios de
comunicación social, lanzado por los partidarios del Primer Ministro
Narendra Modi”.
El p. Prakash concluye: “Gauri creía en la Constitución de la India y
defendía apasionadamente los derechos de los ciudadanos indios. Aunque
la han asesinado, el espíritu de Gauri no morirá. El mayor tributo que
se puede dar a esta valiente mujer es asegurarse de que su herencia no
muera nunca y que se haga todo lo posible por defender la democracia y
el pluralismo en nuestro amado país”.