Beit Jala, TIERRA SANTA (Agencia Fides, 11/04/2016) - La construcción del muro de separación en la
zona Cremisán a principios de este mes de abril de 2016, ha entrado en
su fase operativa. En la zona, equipos de obreros con excavadoras, grúas
y bulldozer están trabajando para construir, uno tras otro, los paneles
de hormigón de ocho metros en el suelo de un valle donde una vez
estaban plantados árboles de olivos centenarios.
El Patriarcado Latino de Jerusalén, en un comunicado lanzado a través de
sus canales oficiales, ha dado a conocer su decepción y ha reiterado la
condena por la operación llevada a cabo por las fuerzas israelíes. “La
construcción de un muro de separación y la confiscación injusta de las
tierras pertenecientes a las familias cristianas en Beit Jala” se lee en
el comunicado, “son una ofensa violenta contra el proceso de paz”.
En el comunicado se recuerda que ya el 9 de julio de 2004, la Corte
Internacional de Justicia había definido como ilegal la construcción del
muro y había pedido el desmantelamiento. De la misma opinión también
era la Asamblea General de las Naciones Unidas. En abril de 2015, el
Tribunal Supremo de Israel había reconocido que el muro no goza de
ningún tipo de justificación en cuanto a la seguridad de Israel.