Baalbeck, LÍBANO (Agencia Fides, 06/07/2020) - Los coros de tres universidades católicas
libanesas estuvieron entre los protagonistas del gran evento-concierto
organizado el domingo 5 de julio en los impresionantes restos del parque
arqueológico de Baalbek, en el valle de Beqa'a, en Líbano.
En la grave crisis política, institucional y económica experimentada por
la nación libanesa, y cuyos efectos se han visto amplificados por el
bloqueo de las actividades impuesto para hacer frente a la pandemia de
coronavirus, este evento musical - retransmitido en vivo en la
televisión y las redes sociales -, ha adquirido el valor de un momento
auténtico de resiliencia y de redención nacional. Todas las actuaciones,
y la gran participación con la que la población siguió el evento,
testificaron el deseo común de ver salir al Líbano del actual estado de
frustración y parálisis institucional en el que parece hundirse sin
remedio.
Las partituras musicales fueron interpretadas por los 75 músicos de la
Orquesta Filarmónica Libanesa y por el coro Sawt el atik de la
Universidad del Espíritu Santo de Kaslik, por el coro de la Universidad
Antonina y el de la Universidad de Nuestra Señora de Louaizé.
La iniciativa fue patrocinada por el presidente libanés Michel Aoun,
como un momento de conmemoración del centenario de la proclamación del
estado libanés, cuya fecha exacta será el próximo 1 de septiembre. La
orquesta y los coros también interpretaron el himno nacional libanés,
extractos de Carmina Burana de Carl Orff y del Nabucco de Giuseppe
Verdi, el Himno a la alegría de Ludwig Van Beethoven, junto con
ejecuciones de obras de autores libaneses, como la obra “Ayam Fakhr
Al-Din” (Baalbek 1966) de Ghadi y Usama Mansour Al-Rahbani.
El Festival Internacional de Baalbeck tiene lugar todos los años entre
los monumentos y templos del parque arqueológico de la ciudad libanesa, y
es considerado uno de los eventos culturales anuales más importantes de
Oriente Medio. Este año, debido a las medidas de distanciamiento social
implementadas para hacer frente a la crisis pandémica, solo unos pocos
cientos de personas pudieron estar físicamente presentes en el evento
nocturno del domingo 5 de julio.