San Salvador, EL SALVADOR (Agencia Fides, 07/07/2020) - La Iglesia de América Central ha brindado
un fuerte apoyo a los obispos nicaragüenses que hablan y actúan para
proteger a la población más vulnerable que enfrenta la pandemia de
Covid-19. En un mensaje, el Consejo de Presidencia de la Secretaría
Episcopal de Centroamérica (SEDAC) expresó cercanía y apoyo total a las
acciones de la Iglesia nicaragüense en el contexto de la crisis
sanitaria.
"Estamos totalmente en solidaridad con la Iglesia Católica en Nicaragua,
por su gran preocupación y acción generosa en favor de la salud y la
vida del querido pueblo nicaragüense", dice el Consejo, representado por
Mons. José Luis Escobar Alas y el cardenal Gregorio Rosa Chávez, ambos
de El Salvador.
En un mensaje publicado el 3 de julio, la Iglesia en la región también
invita a gobiernos y ciudadanos a unir esfuerzos "a favor de la salud y
la vida de las personas". "¡Nadie debe ser olvidado!" subraya el texto
de los obispos, recordando que "todos estamos en el mismo barco" y para
superar las tragedias que actualmente afectan a las poblaciones, es
necesario juntar esfuerzo y voluntad. "Además, con la máxima
responsabilidad, todos debemos cumplir con las medidas de seguridad de
la salud para proteger la vida de nuestros hermanos", dicen.
Desde abril de 2018, la administración del presidente Daniel Ortega ha
atacado a la Iglesia católica y, en particular, a los sacerdotes que
critican duramente la represión, los crímenes y las violaciones de los
derechos y libertades.
En el contexto de la pandemia, todavía hubo ataques y bloqueos en la
Iglesia. Mons. Rolando Álvarez, una de las voces más respetadas en la
jerarquía católica, había anunciado un plan para permitir que los
centros de prevención y atención médica se ocupen de casos sospechosos
de coronavirus en Matagalpa, lo que fue prohibido por el Ministerio de
Salud. Se critica a la institución por
centralizar la información y bloquear todo tipo de ayuda que las
organizaciones o individuos buscan brindar a los más vulnerables,
teniendo en cuenta las limitaciones del sistema de salud pública.
En Nicaragua, Daniel Ortega descartó una declaración de cuarentena y
defendió la "normalidad" con el argumento de proteger la supervivencia
de los más pobres. Sin embargo, limitó sus pocas apariciones públicas a
mensajes de televisión. Hasta la fecha, el Ministerio de Salud no
reconoce que Nicaragua está experimentando una emergencia de salud. Las
cifras oficiales reportadas son mínimas: 83 muertes y 2,519 casos.
Mientras que el Observatorio Ciudadano Covid-19, compuesto por expertos
independientes, registra 7.402 casos, según datos del 1° de julio. El
total de muertos es 2.087.