Lima, PERÚ (Agencia Fides, 02/07/2020) - Perú, con más de 288 mil casos de Covid 19 y
hasta ayer cerca de 10 mil muertes, también está experimentando una
crisis paralela que no puede resolver: la falta de oxígeno en los
hospitales. Estamos presenciando escenas dramáticas que apenas creemos:
en algunas calles cercanas a los hospitales, las personas se alinean con
cilindros de oxígeno para poder tratar a sus familias. Con la situación
ya grave, aprovechando la crisis, los operadores del sector y los
comerciantes especulan sobre los precios. Antes de la emergencia, una
bómbola de oxígeno costaba alrededor de $ 75. Hoy se tiene que pagar
entre $ 500 y $ 1,950. Por esta razón, muchos peruanos se endeudan para
salvar la vida de sus familiares.
Ayer 1° de julio, durante una conferencia de prensa virtual, se presentó
la campaña "Perú respira - Porque el oxígeno es vida", que en un gran
gesto de solidaridad reúne a la Conferencia Episcopal Peruana, el Grupo
Educativo USIL y la Sociedad Nacional de Industrias. con el objetivo de
recaudar fondos para que ningún peruano muera por falta de oxígeno
debido a la pandemia de Covid-19.
El Arzobispo Mons. Miguel Cabrejos Vidarte OFM, presidente de la
Conferencia Episcopal Peruana, dijo: "con un dolor inmenso vemos a
muchas personas corriendo desesperadamente o esperando mucho para
obtener una bómbola de oxígeno para ayudar a sus familiares". En esta
situación tenemos que actuar. Es por eso que estamos uniendo a la
Iglesia, la universidad y las empresas privadas como una sola fuerza.
¿Hasta dónde queremos llegar? ¿A 32 millones de dólares? ¡No! A 32
millones de peruanos. Todos podemos colaborar porque "No hay nadie tan
pobre que no tenga algo que dar, ni hay alguien tan rico que no tenga
algo que recibir".
Según las últimas noticias de las agencias, el presidente Martín
Vizcarra ha decretado el uso de oxígeno medicinal como una prioridad
para el tratamiento de pacientes con coronavirus. Por ahora, el consumo
industrial se dejará de lado. Pero la nación andina no puede satisfacer
su demanda interna y tendrá que ir en busca de la compra de la
producción de sus vecinos: Colombia, Ecuador y Chile.