Almaty, KAZAJSTÁN (Agencia Fides, 08/07/2020) – “El estado de emergencia debido al Covid-19 ha
brindado una oportunidad para el surgimiento de nuevas relaciones y
formas de cooperación, tanto dentro como fuera de la Iglesia. Como está
sucediendo en todo el mundo, también en la gran familia de Caritas Asia,
de la cual Caritas Kazajstán es parte, comenzamos a trabajar en ‘smart
working’ con reuniones periódicas, intercambios de experiencias y de
proyectos futuros. Una de las últimas videollamadas fue particularmente
significativa, porque los miembros de cada Caritas nacional contaron
cómo están respondiendo a la pandemia. Hemos creado grupos para
recopilar y distribuir información, pero también para solicitar apoyo”.
Así lo explica el p. Guido Trezzani, misionero en Kazajstán y director
de la Caritas nacional, en una nota enviada a Fides.
“Durante una de las reuniones en línea, con gran orgullo, pudimos
presentar nuestro proyecto agrícola, que actualmente está experimentando
una fase de gran impulso. De hecho, en dos invernaderos, recolectamos
los primeros resultados, tanto en términos de trabajo como de ganancias,
gracias al crecimiento de las fresas y otros cultivos”, señala don
Trezzani. El misionero agrega: “Estos pequeños éxitos iniciales están
dando entusiasmo a quienes trabajan allí, y también estimulan nuevas
ideas para el futuro. Por ejemplo, estamos considerando la posibilidad
de expandir el proyecto agrícola con nuevas tecnologías, diferentes
cultivos y otras zonas de interés”.
La apertura de una guardería para niños con síndrome de Down sigue
pendiente, debido a las reglas de distanciamiento social: “La emergencia
sanitaria ha tenido un impacto significativo en todas las actividades. Estamos a la espera de la reanudación del trabajo para continuar las
negociaciones para la apertura del centro, para lo cual se prevé un plan
de financiación estatal. Mientras tanto, nuestros empleados, con la
ayuda de un grupo de jóvenes del orfanato 'Village of the Ark', se han
encargado de preparar las habitaciones: todas las habitaciones han sido
pintadas, limpiadas y amuebladas”.
En Kazajstán, Caritas ha trabaja desde fines de la década de 1990. Los
proyectos llevados a cabo por la organización tienen como objetivo
combinar la asistencia material a los necesitados y vulnerables con el
desarrollo de habilidades profesionales para la inserción de los jóvenes
en el mundo del trabajo. En los últimos años, por ejemplo, Caritas
Kazajstán ha activado, entre varias iniciativas, clases de inglés en
línea y un curso de formación profesional para personas con síndrome de
Down y ex drogadictos.