Chittagong, BANGLADESH (Agencia Fides, 15/07/2020) - “El arzobispo Moses Costa era nuestro amigo
y hermano. Era un celoso siervo de Dios. Hizo una valiosa contribución,
no solo a las comunidades de Dinajpur y Chittagong, sino a todo
Bangladesh”. Se expresa así a Fides monseñor Gervas Rozario, obispo de
la diócesis de Rajshahi y vicepresidente de la Conferencia Episcopal de
Bangladesh (CBCB), al recordar al arzobispo Moses Costa, quien estaba a
cargo de la archidiócesis metropolitana de Chittagong. Murió el 13 de
julio y fue enterrado allí.
El obispo Gervas Rozario agrega: “El arzobispo Moses Costa fue un
anunciador y testigo del amor de Dios. Ha llevado a los fieles el
abundante amor de Dios. Amaba a los demás sin medida, y no se quedó nada
para él. Luchó por la justicia y para establecer la paz. Era un santo
en vida. Llevaba su vida de una manera santa. Sufrió santamente y su
vida fue como el grano de trigo evangélico, que al morir da fruto”. El
obispo asegura que “el mejor homenaje al fallecido arzobispo Costa es
llevar adelante sus ideales y su obra de fe en nuestra vida”.
La hermana Renu Maria Palma, religiosa de la Congregación de Nuestra
Señora de las Misiones, comparte con la Agencia Fides su experiencia en
nombre de los religiosos. Recuerda al arzobispo como un hombre de
profunda espiritualidad: “Fue nuestra fuente de aliento. Compartió la
obra misionera y, gracias a él, tuvimos mucha motivación para
desarrollar nuestra labor evangelizadora. Recordamos su gran entusiasmo
por las misiones. Fue querido no solo por los cristianos, sino también
por los musulmanes”, indica sor Renu Maria Palma, directora de la
escuela secundaria femenina de Santa Scolastica.
El padre Gordon Dias, vicario general de la diócesis de Chittagong, en
nombre de los sacerdotes diocesanos, comparte su recuerdo de monseñor
Costa y lo define como “un obispo catequista”. “Como bien sabemos, los
catequistas promueven y predican el Evangelio. El arzobispo Moses
predicó el evangelio en áreas remotas de la archidiócesis de Chittagong.
Tenía un profundo respeto por la vida sacerdotal. Salvó y ayudó a
sacerdotes en casos de crisis vocacional. También trabajó para aumentar
las vocaciones al sacerdocio y la vida religiosa consagrada en la
Iglesia local”, explica a Fides.
El obispo Lawrence Subrato Hawlader, obispo de la diócesis de Barisal,
dice que el arzobispo Moses fue su punto de referencia: “Cuando estaba
en el seminario, era el rector del instituto. En ese momento quería ser
como él y después de ser sacerdote, yo me convertí en rector del
seminario y recordé esa fe y humildad que fueron una fuente de
inspiración para mí. Ha sido una referencia en el trabajo y la gestión
de la vida pastoral. En la administración, no dudó en gastar dinero en
las necesidades de los fieles, mientras conducía su vida en un estilo de
vida extremadamente sencillo. Como líder y mentor espiritual, enseñó y
fue un testigo de Cristo, no solo para los sacerdotes y las religiosas,
sino también para muchos jóvenes católicos. Fue presidente de la
Comisión Episcopal para jóvenes. Ellos le han recordado con cientos de
mensajes de agradecimiento y gratitud hacia él, dejados por los jóvenes
en Facebook”, dice monseñor Lawrence.
El católico Michael Rodrick, colaborador del obispo Costa, lo recuerda
como un hombre siempre dedicado al desarrollo de las personas de la
comunidad: “Era un hombre íntegro, sabía escuchar, era un buen
administrador. Lo echaremos mucho de menos”.