Luanda, ANGOLA (Agencia Fides, 07/07/2020) - “Después de que el Covid-19 llamase a nuestras
puertas a mediados de marzo, el JRS se vio obligado a repensar su
misión. No se trataba de cambiar el contenido de la misión sino de
adaptar nuestras estrategias al nuevo contexto creado por la pandemia de
coronavirus”, afirma el p. Celestine Epalango, jesuita, que trabaja en
Angola con el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS).
La realidad de los refugiados en Angola, asistidos por el JRS, es muy
compleja y articulada. En 2017, una gran cantidad de personas huyeron de
la provincia de Kasai en la República Democrática del Congo (RDC) y
entraron en la parte noreste de Angola. Esta migración forzada es el
resultado de un conflicto dentro de la RDC, que provocó el
desplazamiento interno de 1,4 millones de personas. En ese momento, unas
35 mil personas huyeron a la provincia de Lunda Norte, en Angola.
“En los últimos 13 años, el JRS ha brindado asistencia legal gratuita,
asesoramiento psicosocial y espiritual a refugiados y solicitantes de
asilo, niños no acompañados, huérfanos, víctimas de violencia de género,
madres solteras jóvenes, niños refugiados que no pueden ir a la escuela
o que no tienen certificados de nacimiento, los ancianos y los
refugiados y solicitantes de asilo en Angola” subraya el p. Epalango.
La pandemia de Covid-19 ha empujado al JRS a entregar material para la
formación a los refugiados en la provincia de Lunda Norte para prevenir
la propagación de los contagios y evitar el movimiento incontrolado de
personas con efectos nocivos sobre el control de la enfermedad.
Además, el JRS está trabajando en la producción de más de 6.000 máscaras
protectoras por parte de los refugiados con el fin de promover la
viabilidad económica de los refugiados y proporcionar medios para
combatir la propagación de la pandemia.
El JRS proporciona regularmente equipos de higiene a los refugiados,
especialmente a las víctimas de violencia de género, y organiza sesiones
de demostración de buenas prácticas de protección y prevención contra
el Covid-19.
Además, el JRS realiza visitas diarias a los centros de detención para
ayudar a la liberación de los refugiados que, tras violar las reglas del
estado de emergencia, han sido arrestados. En promedio, dos reclusos
son liberados por semana. En Angola hay 353 casos de Covid-19 hasta el
momento, con 19 muertes y 108 recuperados.