El Alto, BOLIVIA (Agencia Fides, 16/07/2020) - “Con profunda pena anunciamos que monseñor
Eugenio Scarpellini, obispo de la diócesis de El Alto, murió en la
mañana del miércoles 15 de julio, después de contagiarse por COVID-19”,
comunica la Conferencia Episcopal Boliviana al recordar a quien ha sido
“misionero en Bolivia desde 1988, un pastor de la Iglesia que se ha
distinguido por su dedicación a los más pobres y su incansable lucha por
la justicia. Monseñor Scarpellini fue hospitalizado en el hospital
Sagrado Corazón en la ciudad de El Alto por coronavirus. Hoy tuvo dos
paros cardíacos y los médicos no pudieron hacer nada. A él el cariño y
la gratitud del pueblo boliviano”.
Nacido en Verdellino (Italia) el 8 de enero de 1954, fue ordenado Sacerdote el 17 de junio de 1978. El 11 de enero de 1988, Eugenio
Scarpellini llegó a Bolivia como misionero Fidei donum de la diócesis de
Bérgamo. En la Arquidiócesis de La Paz ocupó varios cargos: párroco,
tesorero y director de colegio. En 2004 monseñor Scarpellini fue
nombrado Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias (OMP) en
Bolivia y en 2006 Coordinador de las Sociedades Misioneras Pontificias
del continente americano. El 15 de julio de 2010, el Papa Benedicto XVI
lo nombró obispo auxiliar de El Alto; en 2012 fue elegido secretario
general de la Conferencia Episcopal de Bolivia; y el 26 de junio de 2013
el Papa FRANCISCO lo nombró obispo de El Alto. Animador misionero
incansable, uno de sus mayores compromisos fue la celebración del Quinto
Congreso Msionero Americano (CMA 5) celebrado en Bolivia, en Santa Cruz
de la Sierra, en 2018.
Monseñor Waldo Barrionuevo, actual Director Nacional de las OMP nombrado
el 27 de febrero pasado, recordó a monseñor Scarpellini durante la
celebración de la Eucaristía, como “una persona muy valiosa” y destacó
que todos estamos llamados a ser instrumentos en las manos de Dios:
“todos somos misioneros por la llamada y vocación del Señor. El Señor
nos llama a cada uno de nosotros a dar testimonio de nuestro Padre”. Por
ello, animó a seguir dando testimonio de que somos hijos de Dios, tal
como lo hizo monseñor Scarpellini, quien acompañó a la Iglesia boliviana
como Director de las OMP durante tantos años.
Monseñor Ricardo Centellas, arzobispo de Sucre y Presidente de la
Conferencia Episcopal de Bolivia, subraya: “Hemos perdido físicamente a
un hermano, pero su espíritu siempre nos acompañará, este espíritu de
lucha y trabajo, especialmente de una creencia inquebrantable en la
dinámica de la misión. Estaba convencido de que la Iglesia debía vivir
su dimensión misionera”. El arzobispo recuerda a monseñor Scarpellini
como el gran misionero que dio toda su vida por la Iglesia boliviana, un
obispo que siempre ha estado al servicio de la Conferencia Episcopal
boliviana que “desde las OMP y desde la diócesis de El Alto, motivó a la
Iglesia boliviana para avanzar en su experiencia misionera”.