Guanajuato, MÉXICO (Agencia Fides, 04/07/2020) - "La mayor masacre del sexenio", "Crímenes
inaceptables", "Otra batalla más y una masacre terrible", "Una de las
peores en la historia de México", "Justicia urgente en Irapuato", "El
gobierno promete no abandonar Guanajuato", "26 muertos , es una masacre
en Irapuato ", son solo algunos de los titulares en México ante lo
sucedido el otro día.
La tarde del 1° de julio, un grupo armado, quizás unas 8 personas,
ingresó al centro de rehabilitación de drogas que ha estado trabajando
durante dos años bajo el nombre de "Recuperando mi vida" en el barrio de
Arandas en Irapuato, estado de Guanajuato, Mexico El alcalde y el
gobernador del estado coinciden en comentar que se trata de un
enfrentamiento entre pandillas por la propiedad del territorio.
El fenómeno en esta área de México porque el centro de rehabilitación no
es administrado por las autoridades ni tiene permisos legales, estos
son los llamados centros sociales que a veces son centros de baile y a
veces centros de recuperación voluntaria para jóvenes con problemas de
drogas. Solo en Irapuato hay unos 200 centros, en áreas suburbanas o
casas ocupadas por estos jóvenes. Los vecinos comentan que muchos son
solo gángsters locales.
En esta ocasión, hubo alrededor de 31 jóvenes después de que los
atacantes dejaron salir a las mujeres y dispararon contra todos.
Lo más llamativo es que precisamente este centro funcionaba como un
centro de rehabilitación y había jóvenes internos durante varios meses
que querían dejar la droga, según los testimonios de sus familiares.
"El obispo de Irapuato, los sacerdotes y toda la familia cristiana,
lamentamos y condenamos enérgicamente los actos violentos", se lee en
una declaración de la diócesis recibida en Fides.
"La sangre de un hermano nunca puede permanecer en silencio o en el
olvido, invoca la justicia ante Dios. No podemos acostumbrarnos al
crimen y la violencia y ser indiferentes a la muerte".
La declaración concluyó recordando que: "Los obispos de México nos
recuerdan que:" Es obligación del estado hacer efectiva la justicia que
implica la seguridad de los ciudadanos, el castigo de los culpables de
violencia y crimen organizado, sin hacer excepciones en la solicitud del
estado de derecho. La corrupción y la impunidad son una combinación que
va de la mano y que continúa desafiándonos en México ". También es una
obligación para cada cristiano construir los cimientos para la paz y el
respeto por la vida".