Dakar, SENEGAL (Agencia Fides, 14/07/2020) - “A pesar de nuestro deseo de volver a retomar la
vida normal en nuestras iglesias, nosotros, sus obispos, les invitamos a
ser pacientes con fe y esperanza”, indican los obispos de Senegal al
anunciar la decisión de mantener las iglesias aún cerradas incluso
después de que el gobierno aliviara las restricciones por la emergencia
coronavirus.
“La situación actual, según las opiniones que hemos podido consultar, no
permite una apertura inmediata de nuestras iglesias para el culto”,
explican en una declaración firmada por su monseñor Benjamin Ndiaye,
arzobispo de Dakar, en la que los obispos subrayan que han pedido
asesoramiento experto de profesionales del ámbito sanitario.
La declaración recuerda que el Ministerio de sanidad del país sigue
reportando nuevos casos de coronavirus y la circulación del virus.
También destacan dos fenómenos: por un lado, la propagación de la
pandemia en áreas y regiones inicialmente controladas y, por otro lado,
el ritmo regular de la curva de contagios de alrededor del 9-10% de los
sujetos evaluados, una tasa que podría aumentar en los próximos días.
El 4 de julio el gobierno senegalés anunció que había decidido levantar
algunas restricciones al confinamiento en el país después de dos noches
de protestas violentas contra el toque de queda. El titular de Interior,
Aly Ngouille Ndiaye, anunció que el toque de queda desde la puesta del
sol al amanecer comenzará dos horas más tarde, en lugar de a las 9 de la
noche a las 11, y que las restricciones de viaje entre las regiones de
Senegal han terminado. El Ministro anunció una relajación de las medidas
restrictivas para las reuniones en lugares públicos o privados,
iglesias, restaurantes, gimnasios y casinos. Senegal ha reportado al
menos 8.135 casos de coronavirus entre los que 5.446 son curados y 148
han fallecido.
En su declaración, los obispos subrayan la necesidad de “evaluar la
situación de la pandemia después de la reapertura de los mercados, la
reanudación del transporte de larga distancia, la reapertura de clases y
el levantamiento del estado de emergencia” y recuerdan que “el aumento
en el número de casos es consecuencia del incumplimiento de las medidas
preventivas en la lucha contra la pandemia”. Los obispos también
advierten sobre la posibilidad de “una segunda ola de contagios que
podría conducir a un nuevo cierre” y, por lo tanto, “la situación actual
sigue siendo delicada y requiere prudencia y sabiduría”.
La Conferencia Episcopal senegalesa planea reabrir los lugares de culto y
reanudar las actividades pastorales a mediados de agosto “si la
situación mejora”, por esta razón pide a las comunidades parroquiales
que “hagan una reflexión pastoral sobre las medidas de salud adecuadas
para cada lugar”. “En nombre de nuestra fe, que nos invita a orar en
todas las circunstancias, y en nombre de nuestro deber como ciudadanos
solidarios y de la caridad cristiana, les pedimos que perseveren en la
lucha contra el coronavirus de acuerdo con las normas sanitarias de
seguridad. De esta manera preservamos el nuestra vida y la de los
demás”, concluyen.