Estambul, TURQUÍA (Agencia Fides, 13/07/2020) - La decisión del gobierno turco de habilitar
el complejo monumental de Santa Sofía en Estambul como mezquita
representa “un ataque contra la libertad religiosa”, tutelada por la
legislación internacional. El Consejo de Iglesias de Oriente Medio
(MECC) así lo recuerda en una declaración en la que lamenta firmemente
el enésimo cambio en el uso de la antigua basílica cristiana decretado
por el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.
El MECC también solicita un pronunciamiento claro sobre este asunto por
parte de la ONU y la Liga Árabe. El organismo propone presentar una
apelación ante la Corte Suprema de Turquía para que se respete “el
histórico simbolismo que representa la iglesia de Santa Sofía”. El hecho
más insidioso de todo el asunto, - subraya el mensaje firmado por el
Secretario General del MECC, el profesor libanés Souraya Bechealany -,
consiste en el hecho de que la decisión turca tiene lugar en un momento
histórico marcado por el intento de entablar relaciones de convivencia
pacífica y solidaridad entre cristianos y musulmanes inspiradas en
Documento sobre la Fraternidad Humana para la paz en el mundo. La
declaración fue suscrita el 4 de febrero de 2019 en Abu Dabi por el Papa
Francisco y el jeque Ahmed al-Tayyeb, Gran Imam de Al-Azhar.
Para el MECC, la decisión turca representa una piedra en el camino de
diálogo islámico-cristiano impulsado en las últimas tres décadas en gran
medida como respuesta a los peligros del extremismo y el fanatismo
sectario.
El Patriarcado caldeo también expresa “tristeza y dolor” por el destino
del monumento que se había convertido en un símbolo de la posible
convivencia entre el cristianismo y el islam en un momento en que es
pertinente afrontar unidos los conflictos de carácter religioso y la
amenaza global de la pandemia. La declaración del Patriarcado insiste en
que “los musulmanes de Estambul no necesitan una nueva mezquita ya que
es una ciudad con innumerables mezquitas”. Los líderes de la Iglesia
caldea, con el patriarca Louis Raphael Sako a la cabeza, lamentan que el
presidente turco Erdogan no haya tenido en cuenta el hecho de que
millones de cristianos de todo el mundo acogerían con disgusto su
decisión que olvida que los cristianos han acogido a refugiados e
inmigrantes musulmanes que llegan a Europa después de viajes difíciles y
peligrosos. El pronunciamiento de la Iglesia caldea termina con una
invocación dirigida a Dios Todopoderoso, para que pueda liberar a la
humanidad
“del extremismo y la politización de las religiones”.
El viernes 10 de julio, en un discurso dirigido a la nación, el
presidente Erdogan anunció que Santa Sofía será reabierta para el culto
islámico con motivo de la oración del viernes 24 de julio y destacó que
la conversión del símbolo de Estambul en una mezquita representa un
“derecho soberano” de Turquía. Unas horas antes del discurso de Erdogan,
se hizo público el texto de la sentencia por la que el Consejo de
Estado turco ha cancelado el decreto del 24 de noviembre de 1934 del
entonces presidente Mustafa Kemal Ataturk que transformó en museo la
antigua basílica bizantina de Santa Sofía, que, a su vez, se había
transformado en mezquita tras la conquista de Constantinopla por los
turcos otomanos (1453). “Pienso en Santa Sofía y me siento muy
afligido”, confesó el Papa Francisco a los fieles presentes en la Plaza
de San Pedro durante el Ángelus el domingo 12 de julio.