Kinshasa, REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO (Agencia Fides, 08/07/2020) - Hay 397 casos de violaciones de derechos
humanos atribuibles a las ADF (Fuerzas Democráticas Aliadas) entre el 1
de enero de 2019 y el 31 de enero de 2020, con el asesinato de al menos
1.154 personas, incluidas 235 mujeres y 166 niños. Así lo refiere un
informe de la Oficina Conjunta de Derechos Humanos de las Naciones
Unidas (UNJHRO), elaborado junto con la Misión de Estabilización de la
Organización de las Naciones Unidas en la República Democrática del
Congo (MONUSCO) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos (OHCHR). El informe documenta las violaciones de los
derechos humanos y las violaciones graves del derecho internacional
humanitario cometidas por combatientes de las Fuerzas Democráticas
Aliadas (ADF) y miembros de las fuerzas de defensa y seguridad de la
República Democrática del Congo contra civiles en el territorio de Beni,
provincia de Kivu del Norte y en los territorios de Irumu y Mambasa,
provincia
de Ituri del 1 de enero de 2019 al 31 de enero de 2020.
Las violaciones de los derechos humanos cometidas por el ADF
documentadas en este informe incluyen violaciones de los derechos a la
vida, integridad física, libertad y seguridad de la persona y los
derechos de propiedad. Las violaciones del derecho internacional
humanitario incluyen el reclutamiento de niños, el trabajo forzado, los
ataques a hospitales y una escuela. Los soldados de las fuerzas armadas
de la República Democrática del Congo (FARDC) y los agentes de la
policía nacional congoleña (PNC) también han cometido violaciones de
derechos humanos, especialmente en el contexto de operaciones militares
iniciadas desde octubre de 2019, en particular violaciones del derecho a
la vida, la integridad física, la libertad y seguridad de la persona y
de la propiedad.
“A pesar de los riesgos para la salud y la seguridad asociados con la
epidemia de ébola en el territorio de Beni y las operaciones militares a
gran escala iniciadas por las FARDC desde octubre de 2019, la UNJHRO ha
podido documentar numerosas violaciones de los derechos humanos
cometidas por el ADF contra la población civil, a través de misiones de
investigación sobre el terreno y la colaboración con redes locales
asociadas”, afirma el documento recibido por la Agencia Fides. Este
fuerte aumento en el número de violaciones de derechos humanos (casi el
69% respecto al año anterior), se debe a la combinación de tres
factores, en particular la expansión del área afectada por los ataques
de las ADF más allá de la carretera nacional número 4 (RN4) debido,
entre otras cosas, a la destrucción de sus bases y de su entorno de vida
durante las operaciones militares, las represalias contra la población
civil y el vacío dejado por el cierre de algunas bases de la MONUSCO por
razones presupuestarias y por último por el ausencia de soldados de las
FARDC en algunas áreas.
La UNJHRO ha documentado los casos de 109 víctimas de abusos de derechos
humanos cometidos por soldados de las FARDC y 137 víctimas de
violaciones de derechos humanos perpetradas por agentes de la PNC,
incluidos elementos de la Legión de Intervención Nacional (LNI).
Desde 1986, las ADF, un grupo rebelde armado de origen ugandés, actúa en
el este de la RDC, en particular en las áreas de Watalinga y Beni-Mbau,
en el Parque Nacional Virunga, en un triángulo ubicado entre las
ciudades de Mbau, Kamango y Eringeti. Esta área fue designada como el
“triángulo de la muerte” en 2014 debido a las continuas masacres de
poblaciones civiles por parte de las ADF.
La organización congoleña para la defensa de los derechos humanos
CEPADHO (Centro de Estudios para la Promoción de la Democracia, la Paz y
los Derechos Humanos) ha elogiado la publicación del informe, pero ha
criticado “a la ONU que describe los crímenes cometidos por las ADF como
‘crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad’”. Según la
declaración de la CEPADHO, enviada a Fides, “sería mejor que la ONU
calificara estas acciones como ‘terrorismo’, para que todos los Estados
del mundo se movilizaran para poner fin a las acciones del ADF a través
de acciones militares y judiciales”.