Jartum, SUDÁN (Agencia Fides, 09/07/2020) - “La inseguridad alimentaria sigue siendo
alarmante en Sudán con el continuo crecimiento en el número de
desplazados internos, el declive económico, la inflación, el aumento de
los precios de los alimentos, exacerbado por los impactos de la pandemia
de Covid-19. Esta es la cifra más alta jamás registrada en la historia
del IPC en Sudán”, así lo han afirmado los investigadores de la
Integrated Food Security Phase Classification (IPC), en el reciente
estudio sobre el Ranking de Seguridad Alimentaria de Sudán.
Como se lee en la nota enviada a la Agencia Fides, el bloqueo
establecido por el gobierno para evitar la propagación de la pandemia ha
reducido significativamente el movimiento de mercancías, el mercado y
el comercio transfronterizo, lo que ha comprometido los medios de
subsistencia, las oportunidades laborales diarias, reduciendo el poder
adquisitivo de las familias y el acceso a los alimentos para la
población vulnerable. Según el documento, se estima que 9,6 millones de
personas experimentan niveles agudos de inseguridad alimentaria y
necesitan medidas urgentes en los próximos tres meses. Las estimaciones
del Consejo Nacional de Población de Sudán informan que la población del
país está compuesta por aproximadamente 43.2 millones de personas.
Con motivo de la conmemoración de las víctimas de la Revolución de
Diciembre, el Secretario General del Consejo Nacional de Población,
Wisal Hussein, ha declarado a la prensa que Sudán está presenciando un
desarrollo demográfico sin precedentes. “Alrededor de 30.5 millones de
personas de Sudán, el 69.8 por ciento, tienen menos de 30 años. Se
espera que este número alcance los 34,2 millones en 2025 y los 37,6
millones en 2030”. También se espera que el crecimiento reciente
continúe, llevando a la población en el 2035 a 62.3 millones con
consecuencias para el país, no solo en el campo del desarrollo
económico, ambiental, social y cultural, sino también para la seguridad y
la paz.
Desde el 19 de diciembre de 2019, más de 300 manifestaciones populares
han tenido lugar en todo Sudán. El levantamiento general comenzó en la
ciudad de Atbara, en el noreste, antes de llegar a otras 22 ciudades,
incluida la capital, Jartum. Desde que comenzaron las protestas, no ha
pasado un día sin manifestaciones en alguna parte del país.
Hussein ha pedido al gobierno que extienda la educación a todos los
niveles para todos, especialmente las niñas y las mujeres, y que los
involucre en el fortalecimiento de la estabilidad de la sociedad.