Abidjan, COSTA DE MARFIL (Agencia Fides, 10/07/2020) - El 11 de junio, 14 soldados marfileños
murieron en un ataque terrorista contra un puesto de control conjunto
del ejército/gendarmería en el área de Kafolo, en la frontera con
Burkina Faso. Esta fue la segunda ofensiva yihadista en suelo marfileño
después del ataque fatal en la playa de Grand-Bassam en marzo de 2016
que mató a 16 personas.
Una situación que ha llevado a una gran parte de la población de Costa
de Marfil a la psicosis, porque los terroristas han dado un duro golpe a
pesar de que las autoridades de Costa de Marfil han fortalecido la
vigilancia de las fronteras con Malí y Burkina Faso.
Para Armand Zozoé, gerente de una compañía de Abidjan, “Costa de Marfil
aún no está a salvo”, y volviendo a los trágicos eventos de 2016,
expresa su preocupación por las próximas elecciones presidencial del 31
de octubre. “Hay razones para tener miedo – explica a Fides -, y hay que
preguntarse si las autoridades marfileñas han adoptado medidas de
seguridad adecuadas para evitar que volvamos a vivir el trágico
escenario del 2016”.
Nicole Tamiah, una estudiante, es de la misma opinión. “Vivimos con
miedo y preocupación. Cuando hay asesinatos en una provincia o región
del país, la inseguridad aumenta en la ciudad. Es difícil para nosotros
los estudiantes llegar serenamente a las aulas”. Nicole espera que las
autoridades competentes hagan más para garantizar la seguridad de los
marfileños.
Joseph Moussa Traoré, de treinta años, está preocupado por los posibles
ataques en lugares de culto. “Personalmente, hoy, me da miedo que un
mañana explote una bomba durante la misa”, dice, confiándose a Dios.
El 2 de julio, se llevó a cabo en Abidjan una ceremonia en honor de los
soldados muertos durante el ataque a Kafolo, en presencia del Jefe de
Estado, Alassane Ouattara, durante la cual el Ministro de Defensa, Hamed
Bakayoko, otorgó el honor póstumo a los soldados y gendarmes muertos en
el ataque al puesto de control instalado en la frontera con Burkina
Faso.