El Cairo, EGIPTO (Agencia Fides, 03/07/2020) - La Corte Suprema de Casación de Egipto
confirmó el miércoles 1° de julio la sentencia de muerte pronunciada en
los procedimientos judiciales anteriores contra Wael Saad Tawadros, el
ex monje egipcio copto ortodoxo condenado por el asesinato de Anba
Epiphanios, el obispo abad asesinado el 29 de julio de 2018 en el
monasterio de San Macario, en la región de Wadi Natrun. En cambio, el
Tribunal de Casación sentenció al monje Falta'os al-Makari a cadena
perpetua como cómplice del mismo delito, cancelando la sentencia de
muerte que el Tribunal Penal de Damanhur le había impuesto
anteriormente.
Las dos condenas a pena de muerte anteriores habían sido emitidas por el
Tribunal Penal de Damanhur el 23 de febrero de 2019, y el 24 de abril
de 2019 habían recibido el nihil obstat del Mufti de Egipto, la
autoridad religiosa islámica a cargo de emitir las fatwas (opiniones
legales basadas en el Sharia) sobre temas relevantes. En Egipto, una
sentencia de muerte no puede considerarse definitiva a menos que sea
aprobada por el Mufti.
La primera doble sentencia de muerte fue definida inmediatamente como
"una catástrofe" por Anba Agathon, obispo ortodoxo copto de Maghagha. El
obispo Agathon había invitado inmediatamente a orar por los dos
condenados, y había sugerido que se presentara la apelación lo antes
posible para un nuevo juicio.
El asesinato del obispo Epiphanios, abad del monasterio de San Macario,
representó un verdadero trauma para toda la comunidad copta y en
particular para los entornos monásticos. Según lo que se reconstruyó
durante las investigaciones, surgieron disputas entre el abad asesinado y
los dos condenados por cuestiones económicas y por varias violaciones
de las reglas monásticas por parte de los ambos monjes (uno de los
cuales, Wael Saad Tawadros, después del asesinato fue despojado del
hábito monástico al final de un largo proceso canónico).
Durante el juicio, los dos acusados continuaron proclamándose
inocentes, y también se retractaron de confesiones de culpa anteriores
que, según ellos, habrían sido extraídas a través de la presión
psicológica de los órganos de investigación.
En la madrugada del domingo 29 julio de 2018, el cuerpo del abad
Epiphanius fue encontrado en un charco de sangre, dentro
del monasterio, en el camino que conduce desde su celda a la iglesia
donde el obispo iba a comenzar el día con las oraciones de la mañana,
antes de la misa dominical. El obispo tenía 64
años y procedía de Tanta. Era licenciado en medicina. Anba Epiphanius
entró en el monasterio de San Macario, en la región de Wadi Natrun, en
1984 y fue ordenado sacerdote en 2002. Investigador y académico, había
trabajado en la traducción del griego al árabe de varios libros de la
Biblia, entrelazando relaciones intensas de amistad y comunión también
con comunidades monásticas surgidas dentro de otras confesiones
cristianas.