Kinshasa, REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO (Agencia Fides, 02/07/2020) – “Una rápida mirada hacia los últimos sesenta
años muestra que el sueño de redención del colonialismo que nutrían los
congoleños ha sido progresivamente destruido por una serie de eventos y
acontecimientos”, así lo afirma Su Eminencia el Cardenal Fridolin
Ambongo, Arzobispo de Kinshasa, en la homilía de la misa para celebrar
los 60 años de independencia de la República Democrática del Congo.
“Hemos conocido una sucesión de regímenes autocráticos que llegan al
poder como los colonos sin ninguna preocupación por la voluntad del
pueblo y esto continúa hasta nuestros días: por la fuerza, guerras o
astucia, fraude e instalación de un sistema egoísta en la gestión de los
asuntos públicos en lugar de promover el bienestar común del pueblo
congoleño ante el cual creen que no deberían rendir cuentas porque no es
gracias a él que llegaron al poder”, ha acusado el cardenal.
La falta de poder democrático se traduce en un empobrecimiento general
de la población de un país con inmensos recursos naturales. “60 años
después de su adhesión a la soberanía internacional, el pueblo congoleño
continúa empobrecido hasta el punto de ser clasificado hoy entre los
pueblos más miserables de la tierra”, dice el cardenal Ambongo.
Durante la homilía, el Cardenal ha denunciado la depredación de los
recursos de la República Democrática del Congo por parte de países
vecinos con la complicidad de políticos, soldados y funcionarios
congoleños. En particular, ha recordado el este del país, “la situación
en Ituri, con la inseguridad manejada por algunos funcionarios de
Kinshasa; la situación en Beni-Butembo, con el ADF-NALU que todavía está
allí. ¿Cómo explicar que todo un ejército de un país como el Congo no
puede eliminar a algunas personas que se esconden en los bosques de
Beni? Se pregunta el cardenal refiriéndose al grupo guerrillero
yihadista de origen ugandés que desde hace años siembra muerte y
destrucción en esta área.
El Cardenal también ha recordado “la situación en Kivu del Sur, en la
diócesis de Uvira, cerca de Minembwe, donde los ejércitos de los países
vecinos, Ruanda y Burundi, están allí para desafiarnos. Y la situación
en Tanganica: incluso Zambia, que hasta ahora se considera un país
amigo, se permite ocupar nuestro territorio”. “La verdad es que el
Congo, que tiene 9 países vecinos, están presentes todos ellos entre
nosotros: o con sus ejércitos, en la mayoría de los casos; o con sus
inmigrantes. Sabemos que detrás de los inmigrantes se esconde la
política de empleo de nuestro país. Este es el caso en el extremo norte,
con refugiados de la República Centroafricana y con los pastores de
Mbororo”, acusa el cardenal. “En cuanto al despojo de sus recursos
naturales, esto ocurre a plena luz del día, con la complicidad de
algunos congoleños, sin que la población pueda realmente beneficiarse”.
“¿Qué has hecho con tu país? Esta es la pregunta que se nos hará cuándo
nos presentemos ante la Corte Suprema. ¿Qué has hecho con toda esta
riqueza, todo este potencial que te he dado de forma gratuita?”, subraya
el cardenal Ambongo, según el cual las rivalidades dentro de la
coalición gubernamental corren el riesgo de “arrastrar a todo el país al
caos total”. Por lo tanto, según el cardenal “la coalición gobernante
ha perdido su razón de ser y debe desaparecer. Es responsabilidad de
quienes lo formaron, el Presidente saliente y el Presidente actual,
romper esta coalición que condiciona el desarrollo de nuestro país”.
La postura dura del cardenal Ambongo acentúa las divergencias entre las
principales confesiones religiosas y el gobierno de Kinshasa para la
reforma de la justicia y la de la Comisión Electoral Nacional
Independiente.