Abidjan, COSTA DE MARFIL (Agencia Fides, 02/07/2020) - Cuatro meses antes de las elecciones presidenciales,
programadas para el 31 de octubre de 2020, mientras los políticos llevan
a cabo sus campañas electorales, muchos observadores están atentos al
papel de la Iglesia en particular y de las fuerzas religiosas en general
en este período crítico. De hecho, las tensiones políticas en el país
no tienden a disminuir, especialmente después de que el gobierno
emitiese una orden de arresto contra el ex líder rebelde y futuro
candidato presidencial, Guillaume Soro, el 23 de diciembre de 2019. El país, entre 2002 y 2011, se dividió
geográficamente en dos por un conflicto armado que causó miles de
muertes además de graves crisis electorales.
“Por primera vez, después de las trágicas elecciones presidenciales de
2011, todos los partidos políticos han decidido participar - escribe
Donald Zagore, el teólogo marfileño de la Sociedad de Misiones Africanas
(SMA) a la Agencia Fides -. Este es un gran paso adelante para Costa de
Marfil”.
El jefe de estado saliente, Alassane Ouattara, ha anunciado que no se
postulará para un tercer mandato en cumplimiento de los vínculos
constitucionales. Sin embargo, el candidato de su partido, el primer
ministro Amadou Gon Coulibaly, está acusado por la oposición de usar la
contención por el Covid-19 como una excusa para relanzar su imagen.
“Las crisis políticas que ha experimentado el país a lo largo de los
años han surgido por la falta de una cultura electoral - declara Zagore
-. Los objetivos principales deben ser movilizar a toda la población
para una participación activa, formar y promover las conciencias hacia
una cultura electoral basada en el principio de un debate democrático en
el estricto respeto de las personas, las relaciones, las estructuras,
las instituciones y los valores en beneficio del bien común”.
“Mientras nos mantengamos firmes en la dinámica de las acusaciones
mutuas, la paz, la reconciliación y la cohesión social seguirán siendo
desafíos difíciles y la violencia siempre tendrá la última palabra.
Votar es un derecho fundamental - concluye el misionero marfileño -,
pero es nuestro deber innegable hacerlo de manera responsable y con
respeto mutuo. Las elecciones de octubre de 2020 no deberían ser una
venganza, sino un regalo sagrado que la historia nos ha hecho para
mostrarle al mundo que hemos crecido y que nos hemos convertido en un
pueblo fuerte y recto. Las fuerzas religiosas deben acompañar este
proceso con su experiencia y sabiduría. La responsabilidad de las
elecciones pacíficas no es solo política, sino también de todas las
fuerzas de la nación, incluidas las religiosas”.
Actualmente, Costa de Marfil es uno de los países de África occidental
más afectados por el Covid-19, con 9.214 casos registrados y 66 muertes.
El 23 de marzo, el presidente saliente, Alassane Ouattara, anunció la
emergencia nacional e impuso algunas medidas para prevenir la
propagación del virus, incluido el toque de queda de 9 p.m. a 5 a.m.