Uagadugú, BURKINA FASO (Agencia Fides, 04/07/2020) - “En Burkina Faso, desde el 9 de marzo hasta
hoy, ha habido 825 recuperaciones de los 934 pacientes positivos al
coronavirus. Desafortunadamente, tenemos una de las tasas de mortalidad
más altas en África occidental (53 muertes), lo que significa que no
somos lo suficientemente resilientes en el tratamiento de los casos más
graves debido a la falta de recursos y personal calificado”. Así lo
afirma a la Agencia Fides el padre Modeste Ouedraogo, un camiliano que
trabaja como médico en el hospital San Camillo en Uagadugú, hablando
sobre la emergencia del Covid-19 en el país africano. “Además de las
acciones de información y prevención – continúa -, se ha establecido una
sala de aislamiento en el reparto de medicina del hospital. Todos los
casos sospechosos se controlan aquí, recibiendo atención ordinaria hasta
la confirmación del diagnóstico. El protocolo adoptado prevé el uso de
hidroxi cloroquina y claritromicina”.
En la estructura administrada por los padres Camilianos, pasan unos 900
pacientes al día para realizar varias visitas externas en ambulatorio.
Trabajan 401 empleados permanentes y 100 empleados externos. El estado
central apoya al hospital pagando el salario de 50 empleados. También
existe un acuerdo entre el hospital y el ministerio de salud para la
aplicación de políticas sanitarias nacionales. “Desde el punto de vista
farmacéutico - explica el p. Modeste – producimos una solución
hidroalcohólica en nuestra farmacia para las necesidades del hospital y
la población. Esta actividad que existía antes de la llegada del
coronavirus, y fue implementada por el padre Luc Zongo, jefe de nuestra
farmacia con el apoyo del personal y los voluntarios. En este período -
continúa el religioso -, de acuerdo con el gobierno, hemos puesto a
disposición nuestro centro de investigación biomolecular para realizar
pruebas de diagnóstico: el único laboratorio, de hecho, se encuentra en
Bobo-Dioulasso, a cinco horas en automóvil de la capital y esto
significa que los casos sospechosos en todo el país deben esperar al
menos 12 horas para obtener los resultados. Hasta ahora hemos realizado
más de 1.500 test. Para las visitas, también estamos utilizando la
enfermería de la Arquidiócesis de Uagadugú, que gestionamos junto con
las hermanas Camilianas”.
Mientras tanto, el número de casos de Covid-19 está creciendo
rápidamente en todo el continente africano. “Inicialmente - dice el p.
Ouedraogo -, la reacción de la población en Burkina Faso ha sido de gran
temor. Al ver las muchas muertes en los países occidentales, todos se
preguntaron cómo reaccionaría África ante semejante catástrofe. Como
siempre ante tales situaciones, el primer impulso fue recurrir a Dios en
oración. Los obispos enviaron una oración para ser recitada en las
familias”.
Lo que preocupa es la falta de medios y recursos: “Las mascarillas y
otros dispositivos de protección para la población son escasos - dice el
misionero -, y el personal del hospital es insuficiente: en todo el
territorio nacional tenemos tres hospitales equipados y reservados para
pacientes Covid19, pero solo hay 17 respiradores para 20 millones de
personas. En el hospital San Camillo solo tenemos 6 camas en la unidad
de cuidados intensivos”. A esto se suma el hecho de que las medidas
restrictivas impuestas por el gobierno crean grandes porblemas en un
país ya agotado por la pobreza: “La mayoría de las personas - observa el
p. Modeste -, sobrevive vendiendo algo en la calle, con la esperanza de
poder preparar una comida diaria para la familia. Esta situación –
concluye -, crea aprensión y genera mucho miedo por el futuro”.
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El vídeo de la entrevista al Camilliano padre Modeste Ouedraogo en el canal Youtube de la Agencia Fides -> https://youtu.be/y5mXFmhMBTw