Caracas, VENEZUELA (Agencia Fides, 08/07/2019) - A la grave crisis política, económica y social
que aflige al país se suma el resurgimiento de la malaria, erradicada
en Venezuela en 1961. En El Tucuco, capital de la población amerindia de
los Yukpas, ya hay 3.700 infecciones, aunque no hay estadísticas
oficiales sobre la extensión de la enfermedad. Esta es la alarma lanzada
por el padre Nelson Sandoval, fraile capuchino de la misión católica de
Los Ángeles del Tukuko, en una nota recibida por la Agencia Fides.
"Antes de entrar en la orden, ya conocía a la comunidad yukpa y nunca
había visto un caso de malaria. Hoy estamos en medio de una pandemia. El
virus que está causando estragos es el Plasmodium vivax, la especie de
malaria más extendida geográficamente", dice el fraile.
Según el p. Sandoval, la repentina virulencia de la malaria se debe
principalmente a la interrupción de las actividades de fumigación que
antes eran regulares. A esto se suma la tasa de desnutrición, que
debilita la resistencia a la enfermedad. De hecho, la explosión de la
malaria ha ido de la mano con el empeoramiento de la crisis económica.
Bajo el gobierno de Nicolás Maduro, la inflación aumentó drásticamente y
el PIB se redujo a la mitad entre 2013 y 2018. En el estado petrolero
de Zulia, las gasolineras llevan más de un mes secas. Los apagones
eléctricos están a la orden del día, con el resultado de que los
refrigeradores diseñados para mantener las vacunas frías no funcionan
porque no hay gasolina para hacer funcionar el generador y miles de
habitantes huyen al extranjero.
Sin combustible para traer medicinas de la ciudad, sin recursos para
prevenir enfermedades, erradicar la malaria es casi imposible. El padre
Nelson ha tomado medidas, con la ayuda de Caritas y la Organización
Panamericana de la Salud, y su misión distribuye medicamentos
antimaláricos a los yukpa infectados.
Según la Organización Mundial de la Salud entre 2010 y 2017 Venezuela
registró un aumento de nueve veces el número de casos confirmados de
malaria, llegando a 412.000. Sólo entre 2016 y 2017, el número de casos
confirmados aumentó en 70%. Otro estudio más reciente realizado por un
grupo de científicos venezolanos estima que los nuevos casos han
alcanzado un millón en 2018.