Varsovia, POLONIA (Agencia Fides, 04/07/2019) - En la primera semana de julio, el Centro de
Formación Misionera de Varsovia albergó la Escuela para animadores
misioneros de segundo grado, organizada por las Obras Misionales
Pontificias (OMP). Asistieron al curso 47 personas de 19 diócesis
polacas, entre ellos seminaristas, sacerdotes, religiosos y religiosas
y, en su mayor parte, laicos (31). El curso de este año se enmarca
dentro del Mes Misionero Extraordinario de octubre de 2019, convocado
por el Papa Francisco para despertar la conciencia misionera en todos y
promover proyectos misioneros concretos. Desde esta perspectiva, los
participantes han conocido diversas iniciativas, como el voluntariado
laico misionero, proyectos para apoyar a las Iglesias jóvenes,
iniciativas nacionales para promover las vocaciones …
“El objetivo del curso fue formar a quienes posteriormente participarán
en la animación misionera de sus comunidades”, explica el padre Maciej
Będziński, secretario nacional de las OMP en la nota enviada a Fides.
“Quienes quieran ayudar a las misiones deben ser, ante todo, personas de
oración y trabajo en la Iglesia y para la Iglesia”, destaca el padre
Tomasz Atlas, Director Nacional de las OMP, durante la misa que dio
comienzo al curso.
“Para mí lo más importante de nuestro encuentro es el trabajo común
entre sacerdotes, consagrados y laicos en favor de las misiones, y no
pensar que solo los sacerdotes o personas consagradas son los encargados
de proclamar el Evangelio. Me complace ver aquí también a los jóvenes
voluntarios que dan testimonio con alegría y pasión”, aseguró Marzena,
una laica de la archidiócesis de Stettin. “Me impresionó y me fascinó el
tema de los medios de comunicación utilizados para promover temas
misioneros utilizando teléfonos móviles. Hasta ahora, he puesto varias
noticias en Internet, pero a partir de hoy trabajaré para hacer videos
para evangelizar en Internet, porque estoy convencido de que de ninguna
otra manera podemos llegar a los corazones de las personas de manera tan
rápida y profesional”, explicó Henryk, otro laico de la diócesis de
Opole.
El padre Leszak, de la diócesis de Opole, subraya que en el curso
recibió los conocimientos y métodos prácticos para la animación
misionera en la primera parroquia en la que trabaja después de su
ordenación sacerdotal, participando en el servicio voluntario misionero
laico y con grupos del Rosario viviente.
Los 5 días del curso incluyeron no solo lecciones, sino también momentos
de oración, conocimiento de las culturas de diferentes continentes,
intercambio y testimonios misioneros. Los participantes recibieron un
diploma y la invitación de animar sus diócesis de manera misionera. La
primera edición de la escuela para animadores misioneros se celebró en
1997, la siguiente en 1999, y desde 2002 se ha convertido en un evento
anual. Hasta la fecha, han participado un total de 1.200 animadores y
animadores.