En la Misa, presidida por el Santo Padre en el Altar de la Cátedra, estarán presentes solo las personas invitadas por la Sección Migrantes y Refugiados del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, al cual el Santo Padre ha confiado la preparación del evento.
La Misa será transmitida en directo por Vatican Media, pero no está prevista la presencia de periodistas en la Basílica. El Santo Padre desea que este sea lo más posible un momento de recogimiento, en recuerdo de todos los que han perdido la vida escapando de la guerra y la miseria y para alentar a aquellos que, cada día, se esfuerzan en sostener, acompañar y acoger a migrantes y refugiados.