PANAMÁ (Agencia Fides, 10/07/2019) - "Las nuevas autoridades tienen la oportunidad
histórica de recuperar la confianza de la gente con una gestión
gubernamental centrada en la dignidad de la persona y el bien común, y
los ciudadanos tienen la responsabilidad, desde todas sus esferas, de
contribuir a la construcción de un Panamá mejor". Así lo afirma el
comunicado publicado al final de la segunda asamblea plenaria anual de
la Conferencia Episcopal de Panamá, celebrada del 1 al 5 de julio, y que
fue recibido por Fides. Los obispos dan la bienvenida a las autoridades
del nuevo gobierno, que será responsable del liderazgo del país durante
los próximos cinco años (2019-2024), destacando que "es esencial
gobernar, legislar y administrar con transparencia, verdad y
coherencia". Recordando entonces que "gobernar no es simplemente asumir
la autoridad, sino percibir el latido de las personas, por lo que la
primera tarea es escuchar profunda y respetuosamente sus
necesidades", subrayan la importancia de los mecanismos de participación
de los ciudadanos, para una mayor corresponsabilidad. Entre los temas
destacados, los obispos mencionan los altos costos y la falta de
medicamentos, la calidad y equidad en la educación, los riesgos de la
minería y otros ataques a la ecología, los derechos de los pueblos
indígenas y afrodescendientes, así como la desigualdad en el tratamiento
de la justicia.
En cuanto al análisis de la realidad eclesial, los obispos panameños
recuerdan que el santo psdre Francisco en el último encuentro "nos pidió
que no perdamos las particularidades que se dieron en la Jornada
Mundial de la Juventud (JMJ) Panamá 2019: el diálogo intergeneracional,
la pastoral infantil, el encuentro con los indígenas y los pueblos de
origen africano", por lo que se sienten "felices de seguir estas
experiencias que han enriquecido a nuestra Iglesia católica en Panamá".
Con el fin de seguir promoviendo el protagonismo de los jóvenes en la
Iglesia y en la sociedad después de la JMJ, los obispos lanzaron el
Trienio de la Juventud de 2019 a 2022, para profundizar la exhortación
postsinodal "Cristus vivit". Según la petición del Papa, los obispos se
comprometen a proteger a los niños y a los jóvenes de todo abuso, y
piden que se promueva "una educación sexual positiva y completa, de la
que los primeros e irremplazables
responsables sean los padres".
Con ocasión del 50º aniversario de la reapertura del Seminario Mayor de
San José, donde se formaron la mayoría de los sacerdotes del país, los
obispos anuncian la celebración del Año Jubilar del Seminario Mayor: "un
tiempo en el que los fieles podrán obtener la indulgencia plenaria y
será una oportunidad para conocerlo, visitarlo, apreciarlo y apoyarlo
moral y económicamente".