San Salvador, EL SALVADOR (Agencia Fides, 09/07/2019) – El promedio diario de asesinatos en El
Salvador entre el 1 de junio y el 6 de julio fue de 7.6, mucho más bajo
que el promedio diario de 12.7 asesinatos ocurridos durante el gobierno
anterior. Si la medición se realiza desde el 20 de junio, cuando comenzó
el nuevo plan de seguridad, el promedio diario se reduce a 7.1. Con
estos datos, el gobierno del nuevo presidente de El Salvador, Nayib
Bukele, que dirige el país desde el 1 de junio, ha declarado que
mantiene "la emergencia en las cárceles hasta que las pandillas dejen de
matar".
Con las nuevas disposiciones legales para los centros de detención, el
Presidente, durante una conferencia de prensa celebrada ayer, explicó
que hay resultados reales y que habrá que continuar, a pesar de que
algunos jueces indican que este tipo de ley debe durar solo 15 días. Las
medidas penitenciarias se han adoptado desde el 22 de junio como una
estrategia integral para detener permanentemente las operaciones de
pandillas, que continúan manejando el crimen en la sociedad desde la
prisión.
A este respecto, el 5 de julio se celebró una reunión del Ministro de
Justicia con el Presidente de la Corte Suprema para acelerar muchos
juicios y verificar la eficacia de los tribunales lo antes posible.
Por parte de la Iglesia Católica, el arzobispo de San Salvador, Mons.
José Luis Escobar Alas, comentó: "Me complace que se trabaje tan rápido y
preocupados por combatir la violencia, porque todos sabemos que se
necesita una solución. El tema de la violencia es el que más afecta a la
sociedad salvadoreña. Y esto lo saben todos por las investigaciones que
se han realizado. Cuando el Presidente de la República enfrenta este
problema con tanta rapidez y preocupación, la gente está feliz y llena
de esperanza", comenta el arzobispo. "La población está de acuerdo con
estas políticas de seguridad. Me parece que este es un esfuerzo de buena
voluntad, y si nos unimos, generará buenos efectos", concluyó.
La situación de violencia generada en El Salvador por bandas criminales
es una triste característica social de los últimos años. Fides ha
informado varias veces sobre las iniciativas de la Iglesia Católica para
la paz social, cuando la Iglesia insistió en la
tregua de paz para detener los asesinatos e
incluso una Primer intento de diálogo entre las maras y el presidente
Funes.