Villa Montes, BOLIVIA (Agencia Fides, 09/07/2019) - "La economía de mercado está provocando
la llamada desaceleración económica que se vive en América Latina y en
nuestro país, generando desempleo y el retorno a la pobreza de los
grupos más vulnerables. Se exige claridad y responsabilidad con
información que evite la desconfianza y cualquier actitud en contra de
los menos favorecidos. Los responsables de la economía deben proponer
soluciones humanas. Que responden con la atención adecuada a los
migrantes que nos cuestionan en nuestra experiencia de fe. El gasto
personal, familiar, comunitario y, sobre todo, público, debe dar
prioridad a los servicios básicos: salud, educación, trabajo decente y
vivienda".
Esto es lo que los sacerdotes diocesanos de Bolivia escriben en su
mensaje al pueblo de Dios al final de su Asamblea Nacional de la
Conferencia Boliviana del Clero Diocesano (CBCD), celebrada en Villa
Montes. En su reunión anual, los sacerdotes reunidos experimentan la
gracia y la bendición de Dios, y sin duda, incluso los desafíos, como
está escrito en el texto recibido por Fides. "En el contexto electoral
que vive el país, el sacerdote impregnado de Jesús, el Buen Pastor, está
llamado a ser un signo de unidad y a inspirar en el Pueblo de Dios la
solidaridad y la búsqueda de cultivar los derechos fundamentales de la
democracia".
El V Congreso Misionero Americano, CAM V, celebrado en Santa Cruz de la
Sierra, "ha dado un gran impulso a nuestra vocación misionera", escriben
los sacerdotes, señalando que este acontecimiento eclesial "es un don
que sigue dando frutos, suscitando un mayor compromiso profético,
misionero y de reconciliación en nuestras Iglesias locales. Nos
corresponde a nosotros, Pueblo de Dios y sacerdotes, continuar
proclamando con alegría".
Otro tema mencionado en el mensaje se refiere al deterioro del medio
ambiente y a los efectos que estamos sufriendo: "La cuenca amazónica
boliviana está habitada por los pueblos nativos de las llanuras que,
ante el avance de la deforestación descontrolada, el saqueo y la
destrucción de su hábitat, quieren preservar su forma de vida, sus
costumbres, su cultura y su territorio. Por eso, invitamos a escuchar a
Jesús y la voz atrayente de tantas comunidades que viven en la
Amazonía".
"Si nuestras comunidades, sacerdotes y el Pueblo Santo fiel a Dios,
caminan reconociendo a Jesús que es el buen Pastor - está escrito en la
conclusión -, entonces podemos soñar que no habrá nada -ni la política
de los partidos, ni los males de la economía desestabilizadora de las
familias, ni la depredación del medio ambiente por la ambición, ni la
maldad del abuso- que pueda separarnos de la Vida que el Señor nos
ofrece en su Hijo Jesús, como dice San Pablo, ‘nada nos separará del
Amor de Dios’ (cfr. Rm 8, 35)".