Kabul, AFGANISTÁN (Agencia Fides, 04/07/2019) - La Escuela de Paz Tangi Kalay, fundada en 2005
por el padre Giuseppe Moretti, misionero de Barnabita en la República
Islámica del Afganistán desde 1990 hasta 2015, se crece con 10 clases
más en un nuevo edificio con capacidad para 500 niños. Así lo explica a
Fides el padre Giovanni Scalese, sacerdote de Barnabita, actual jefe de
la Missio sui iuris en Afganistán. Gracias a una colecta promovida por
el padre Moretti, fue posible responder a la petición del director de
Escuela que solicitó 250 pupitres de dos plazas. La Tangi Kalay -
Escuela de la Paz es un instituto estatal, con programas y maestros
elegidos por el gobierno afgano, pero que se mantiene con ayuda privada,
incluida la donada por varios contingentes militares que colaboran con
la escuela proporcionando material escolar o científicos e informático.
Hoy en día, el instituto cuenta con más de 3.000 alumnos. En el plan de
estudios se fomentan especialmente valores como la paz y la
acogida.
El fundador de la Escuela de Paz reemplazará al responsable de Missio
durante las vacaciones de verano, en el mes de julio. El padre Moretti
regresará a Afganistán después de cuatro años. El padre Scalese explica
que cuando se le propuso sustituir al apdre Giuseppe Moretti, él
respondió con gran entusiasmo. “Todas las personas que lo conocieron
durante sus años de misión también estarán felices de verlo de nuevo”,
resume.
En Afganistán, el islam es reconocido como la religión del estado y la
conversión a otras confesiones puede enmarcarse como un crimen de
apostasía. Por eso, las acciones para ayudar a los necesitados
representan la única forma posible de misión. La presencia católica fue
admitida a principios del siglo XX como una simple asistencia espiritual
dentro de la Embajada de Italia en Kabul y se elevó a Missio sui iuris
en 2002 por Juan Pablo II. Hoy en día, la misión continúa con base en la
embajada y está confiada al padre Barnabita Giovanni Scalese. En la
capital afgana también están las hermanas Madre Teresa de Calcuta y la
asociación intercongregacional Pro Children of Kabul.